Vocación que transforma vidas
Desde hace mas de 20 años, Silvia dirige el cunero, con una vocación excepcional. Su experiencia le permite identificar con solo una mirada las necesidades de cada bebé, brindar terapia de canguro a los recién nacidos y acompañar con respeto y liderazgo a su equipo.
Más de 300 bebes han transitado por su cuidado antes de integrarse a una familia. Silvia no solo los protege y fortalece en sus primeros años de vida, tambien acompaña a los padres adoptivos en el proceso de encuentro, compartiendo rutinas, necesidades y sobre todo, recordándoles que el amor incondicional es clave para sanar la historia de cada niño.
Su labor es parte fundamental del Modelo de intervención que hace posible nuevas historias de vida.